Niño Viejo: Mejicano de calidad

Niño Viejo es una de las última invenciones de Albert Adrià en su lucha para monopolizar lo que ellos denominan “El Barri”. Tickets es la joya de la corona, pero Pakta, Hoja Santa (la hermana mayor de Niño Viejo) y éste último que probamos ayer, son muestras de cocina muy lejana e intención de acercarla a Barcelona. En este caso, Niño Viejo y Hoja Santa traen a Barcelona la mejor muestra de comida mejicana.

En Niño Viejo, la asociación de Albert Adrià ha sido con Paco Méndez, que coordina ambos restaurantes, Hoja Santa y Niño Viejo. Estos, que comparten local, separan la parte mas informal de cantina-taquería que es Niño Viejo, y el restaurante más formal, Hoja Santa. Niño Viejo es informal, sí, pero con background de buen restaurante: mucho personal, buena atención y bebida, y obviamente calidad en el producto (recordad que a Hoja Santa le dieron la estrella michelin recientemente en 2016 y comparten cocina y concepto).

Empezamos la cena con una deliciosa margarita y un poquito de “marisco”: erizos, ostras y ceviche. Que qué tiene esto de mejicano? El aliño. En los 3 casos deliciosamente delicioso y picantón.

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Posteriormente guacamole, sin duda será uno de los mejores de Barcelona. Cremosísimo!

Y un surtidito de tacos!

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Os gusta el mejicano y queréis probar uno de los mejores de la ciudad? Ni lo dudéis, es facil reservar. Eso si, ligeramente más caro que los típicos mejicanos a los que estamos “acostumbrados”, pero es que es otra liga.

http://www.ninoviejo.es/

 

Little tour por Italia: Florencia Trattoria Zà-Zà y Bologna Sfoglia Rina

Entrada breve, pero de información vital si se va a viajar a Florencia o Bologna. Tenemos dos restaurantes italianos muy distintos el uno del otro, pero con un denominador común, tremendo plato de pasta.

En primer lugar, nos gustaría explicar un poco el tipo de restaurante que es la Trattoria Zà-Zà de Florencia. Quizás algunos habréis estado, o habréis escuchado cositas deliciosas sobre este…pero bueno, en resumen corto y breve: Trufa. O Tartuffo, como le llaman los italianos. La Toscana es una de las regiones del Mundo que más producción anual obtiene de este tubérculo. Y los del Zà-Zà no podían dejar escapar la oportunidad de ofrecer este producto a todos sus visitantes. 2 restaurantes conexos en el interior con una enorme terraza monopolizan casi media Piazza Mercadale y una mezcla de turistas informados y ciudadanos Fiorentinos inundan sus mesas. Disponen de una carta bastante larga, de la que las malas lenguas nos han hablado que casi casi todo está delicioso, pero si vais allí por primera vez, centraros en el Menú Tartuffatto. Escoged el plato que queráis porque de las dos veces que hemos ido, siempre hemos respondido a “Ohhhh Mmmmm” a nuestro primer bocado de Gnocchi al Gorgonzola Tartuffo, o los Raviolli Carbuffo, o los 10-12 platos de pasta con guiño al Tubérculo.

Como empieza a ser costumbre, terminamos con los platos de pasta antes de tener tiempo de sacar el móvil para echar unas fotos, que, eso si, si pudimos hacer al postre.

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CheeseCake y Tarta di Mele (Manzana) absolutamente deliciosas.

Veréis que a lo largo de la noche os ofrecen adquirir alguno de sus productos como Pesto Tartuffatto, o Miel al Tartuffo…comprad o no, da igual, pero escuchad y oled atentamente todos los productos que os enseñen, es un show!

 

En segundo lugar, nos transportamos a Bologna, a un centro cità precioso y repleto de tiendas. Existen 2 calles paralelas con muchos restaurantes con muy buena pinta, y una especie de “Mercado de San Miguel” en el que puedes probar platillos de distintas paraditas. Justo al final de esas dos calles paralelas, dando un paseo encontramos la Sfoglia Rina, que nos sorprendió por su cantidad de gente local en forma de cola esperando en la “tienda de pastas” que hay antes de entrar en el salón del restaurante. Efectivamente, allí dónde veas locales, quedate! O estará delicioso, o será muy barato. Y efectivamente, delicioso y a buen precio.

Una pasta a otro nivel, otra liga, y unos postres también exquisitos. Todo combinado con una decoración sencilla, pero cálida al mismo tiempo. Un placer vaya. No os lo perdáis, hasta TripAdvisor lo pone en su 10 de 1.280 en Bologna.

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Asador Etxebarri: un estrellado humilde y familiar en Guipúzcoa

 
En el espectacular valle de Axpe (Guipúzcoa), entre bosques, vacas y pueblecitos encantadores, encontramos brillando una estrella Michelín. Estrellado en forma de Asador, Etxebarri elige excelentemente y cuida el producto de Guipuzcoa y lo sirve en su máxima expresión, asado, en un menú muy completo. La sala consta de 10 mesas en un salón muy acogedor, y el servicio es muy familiar, profesional y agradable. Algo a destacar que nos sorprendió fue la gran cantidad de extranjeros que había comiendo en Etxebarri un día entre semana. No es un restaurante que se encuentre ni dentro, ni cerca de una gran ciudad, pero, por lo contrario, éramos los únicos que sirvieron en español. Por un lado pensamos: “normal, la estrella Michelín”, pero por el otro, en comparación con otros restaurantes galardonados de Guipuzcoa que visitamos aquellos días, quizá Extebarri es el que más comensales no españoles nos encontramos. De todos modos, bien merecido, alegra ver gente que trabaja bien y que esto se les recompense en premios, reconocimientos y comensales internacionales.
El menú empezaba con unos entrantes en forma de anchoa de Cantabria, tomate con gelatina de aceite, croqueta a la brasa y cracker. Las anchoas y el tomate brillaban pos su calidad y sabor intenso, a lo que tiene que saber un tomate y una anchoa. La croqueta era especial, fue el primer guiño a que nos fuéramos haciendo a la idea de que íbamos a comer en un Asador. Croqueta de pollo asada a la brasa. A diferencia de frita, en la que el aceite puede comerse el gusto del interior de la croqueta, asada potenciaba el sabor del pollo. Ya por ultimo en los entrantes, el cracker con sabor a micuit de foie y setas. Empezábamos bien.


Anchoa del Cantábrico
Tomate con gelatina de aceite de oliva
Croqueta asada
Cracker con foie
Seguimos con los mariscos a la brasa. Ostra, gamba, espardeña y chipirón a la brasa. De lo mejorcito del mar en pleno valle de Axpe, y cocinado del modo más común a la hora de cocinar una carne. La ostra a la brasa iba acompañada de espinaca, y su textura y sabor cambia radicalmente en comparación a cuando nos la comemos cruda. De textura mas parecida a la del mejillón hervido y con un sabor menos potente a mar, pero con matices a brasa que le daban un gusto especial. Las gambas de Palamós fueron brutales. Enormes, sabrosas, cocinadas de un modo excelente y encima, nos dieron 2 por cabeza! Un gustazo, de las mejores gambas (y a la brasa!) que hemos probado jamás. La espardeña y el chipirón también fueron excepcionales. Producto fresco y de primera. La espardeña iba acompañada de unas alubias, y el chipirón era encebollao y en su tinta.

Ostra asada
Gamba asada
Espardenya
Chipirón asado

 

Para acabar con los frutos del mar, nos faltaba un buen pescado a la brasa. Atún a la brasa. Sencillo y sin mas complicaciones que un poco de aceite y de reducción de tomate. Espectacular!

Atún a la brasa

 

Continuábamos con unos hongos con escalibada a la brasa. La mezcla del corte gordo de cep con la escalibada nos pareció muy interesante y sabrosa, y muy bien ligada en el menú, separando con un sabor suave y ligero los mariscos de la carne que estaba por venir.

Berenjena y ceps
Apoteósico chuletón de carne de vaca. De estos platos que no necesitan mucha descripción, de estos que se comen con los ojos, y en lo que te das cuenta de cuando comes carne de verdad y cuando no.

Txuletón a la brasa

 

Los postres, como no podían ser menos, también fueron especiales. Su particular tarta de manzana, compuesta de media manzana confitada y hojaldre con crema estaba espectacular, pero el “highlight” sin duda fue el flan de queso. Indescriptible, sin palabras, se nos quedó una cara que incluso nos ofrecieron repetir, y obviamente, repetimos.

Tarta de manzana
Flan de queso

 

Asador Etxebarri
Plaza de San Juan, 1 
48291 Atxondo, Bizkaia
(+34) 946 58 30 42
info@asadoretxebarri.com
GPS: 43.11555, -2.59923
 
Precio: 125€ por persona
 
 
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Restaurante Akelarre: Un clásico entre los modernos.

A lo alto del monte Igeldo en San Sebastián encontramos el ilustre restaurante de Pedro Subijana, el restaurante Akelarre. Desde el año 2007 poseedor de tres estrellas Michelín, Akelarre es uno de los restaurantes imprescindibles de visitar de España. Tratando de mantener la clase y la calidad del producto que desde el año 1975 ofrecen a sus clientes, Pedro Subijana y su equipo del Akelarre han sabido evolucionar y adaptarse a la nueva cocina actual, convirtiéndose como hemos mencionado anteriormente en uno de los restaurantes más selectos y galardonados de España. El único punto “vintage” que queda es el bigote del chef, pero le da carisma, qué carajo! En Akelarre siguen ofreciendo los mejores productos del País Vasco como en los años 80, pero hoy del modo más contemporáneo posible, con un mimo extremo a la presentación y los detalles de los platos. Sus platos y estilo de cocina nos recordó mucho al Sant Pau de Carme Ruscalleda, es por eso que no será casualidad que compartan número de estrellas.
Akelarre ofrece 3 menús degustación, primera muestra de que les van bien las cosas y que les gusta trabajar, probar e innovar con el producto. 2 menús cambiantes temporada tras temporada y un último de clásicos del Akelarre. Nosotros, al ser la primera vez que visitábamos el restaurante consideramos apropiado empezar por los clásicos ya que estos nos podrían dar una buena imagen de la cocina de Subijana en estos casi 40 años de dedicación exclusiva a su restaurante.
Los entrantes fueron un espectáculo. Títulados “Jardín Marino” consistían de una base de arena de gambas con una hoja de ostra, un mejillón con cáscara, una esponja marina con crema de erizos de mar, unas piedras de playa y un coral de alga. Uno de estos manjares que nos gustan, estos en los que disfrazan el producto para que parezca otro o para que te lo comas de un modo en el que aparentemente no lo parece.
 
El menú empezaba con una ensalada de bogavante al vinagre de sidra. Un primer plato ligero con componente estrella, el bogavante. Sencillo y sin complicaciones, un producto de estos que con un chorritín de aceite ya gana carreras…
 
 
A continuación nos sirvieron un carpaccio y un txangurro bastante especiales… El carpaccio consistía de una pasta realizada con piquillos y sabores a ibéricos que, juntamente con las setas y el parmesano intentaban “imitar” y transmitir la sensación de estar comiendo carne de un modo totalmente vegetal. Muy interesante.
 
 
 
Por otro lado, eltxangurro tambíen tenía su qué. Rebozadito en su propio txangurro, conseguía una pequeña crosta con un interior de este producto, muy parecido a una croqueta, pero como si fuera rebozada en carne en lugar de pan. Brillante. Este encima de un “blini” de coral con mucho sabor a mar y unos gurullos con verdura.
 
 
Entramos ahora a los dos platos principales del menú, el pescado: salmonete y la carne: buey. El primero de una simplicidad y excelencia aplastante. Plancha. Fácil? Sí, pero ya nos gustaría a todos que el pescado plancha nos saliera así de bueno. Acompañado de unos fusilli de salsas. Eh aquí el toque contemporáneo al plato. Unas gelatinas insaboras en forma de macarrón, rellenas de salsa de perejil, de ajo, de soja y del propio salmonete (cabeza y espinas incluidas) que acompañaban al pescado a la perfección.
 
 
 
El buey también sencillo, sin mucha floritura, guardando el gusto y la esencia de la carne. Como si fuera un chuletón, tierna y sabrosa, no se puede pedir más. Este iba acompañado de un pastel de rabo y foie, que parecía un tiramisú y de unas patatas chips un tanto peculiares. Dos genialidades más de Subijana.
 
De postre dos platos más en forma de “desmontemos y volvamos a montar”. Primero un gin tonic donde una gelatina y un sorbete componen el copazo. Gelatina con sabor a gin tonic y sorbete de cítricos. Comparado con el que nos tomamos hace poco en Dos Cielos de los hermanos Torres quizás el de los hermanos se parece más a un postre, y el de Subijana es más un cocktail. En definitiva, deliciosos ambos. Ya por último, la otra tarta de manzana. Presentada con dos papelajos encima. De primeras quedas sorprendido por la bizarra presentación, y finalmente te informan de que el papel es comestible con sabor a chocolate, y debajo se esconde una fabulosa tarta de manzana.
 
El restaurante Akelarre de Pedro Subijana ha sabido adaptarse a los nuevo tiempos y tendencias, cabe recordar que junto a Arzak fueron los pioneros de la cocina contemporánea en España. Podríamos decir que Subijana y Arzak abrieron la puerta a seguir trabajando a Berasateguis, Adriàs y hasta donde hemos llegado? A tener restaurantes que son los mejores del mundo, a tener muchas estrellas Michelin… vale mucho la pena aprovechar una visita a San Sebastián para ir a visitar Akelarre. 
 
 
 
Restaurante Akelare
Padre Orcoloaga 56, San Sebastián Donostia
Telf: 943311209
www.akelarre.net
Precio por persona: 150 euros aprox.
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Los pintxos de la Behobia-San Sebastián



Muchos somos los que nos desplazamos el segundo fin de semana a de Noviembre a San Sebastián en motivo de la popular carrera Behobia-SS. A correr? Sí, algunos. Otros aprovechan la excusa de la carrerita (que de -ita no tiene nada) para ponerse hasta arriba de pintxos y txuletón…

Por este motivo, consideramos que si lo tenéis que hacer, hacedlo bien. Os pasamos aquí un chuletilla (que esta vez no es de ternera) con las mejores tascas y sus especialidades de San Sebastián.


A disfrutarlo.

 
Barrio de GROS:
IRAETA: Esquina calle Carquizano con calle Padre Larroca. Especialidades: Ensalada de Tomate, Guindillas fritas y Txuletón
BIDEA:Calle Carquizano. Especialidades: Montaditos de Jamón y de morcilla y tapas andaluzas.
SENRA: Calle San Francisco con calle Birmingham. Especialidades: Txipirón plancha con puré de castaña y Champiñón con foie.
ANDRA MARI:Calle Zabaleta 42. Especialidades: Carta y Pinchos.
PINCEL:Calle Zabaleta. Especialidades: Sartencitas.
BODEGA DONOSTIARRA: Calle Peña y Goñi. Especialidades: Bocadillito de atún y Gilda y mini tortitas.
BERGARA:Calle Bermingham. Especialidades: Txalupa y Gratinado de Pisto.
HIDALGO 56:Paseo Colón, 15. Especialidades: Volcán de morcilla con yema, pasa y manzana; y Calamar con cebolleta.
PARTE VIEJA:
GOIZARGI:Calle Fermín Calbetón 4. Especialidades: Brocheta de gambas
BORDA BERRI:Calle Fermín Calbetón. Especialidades: Arroz con almejas, Foie y Rissotos.
ZERUKO:Calle Pescadería 10. Especialidades: La hoguera y Bob-Limón.
TAMBORIL:Calle Pescadería 2. Especialidades: Champis, Gabardina y Pimientos rellenos.
LA CUCHARA DE SAN TELMO: Calle 31 de Agosto 28. Especialidades: Foie con Jalea de manzana y Rissotos.
LA VIÑA:Calle 31 de Agosto. Especialidades: Tarta de queso, ensaladilla rusa y anchoas rebozadas.
GANBARA: Calle San Jerónimo 21. Especialidades: Hojaldre de txistorra y multiples tipos de setas.
A FUEGO NEGRO:Calle 31 de Agosto. Especialidades: Txupitos, Mini ensaladas, Pulpo a la parrilla.
NESTOR:Calle Pescadería 11. Especialidades: Txuleta y pimientos rojos.
ITURRIOTZ:Calle Aldamar 12. Especialidades: Tostas, foie, huevos y erizo.
TXEPETXA: Calle Arrandegi. Especialidades: Anchoas en su máximo esplendor. Con crema de centollo, a la jardinera…
TXULETA: Plaza de la Trinidad. Especialidades: Croqueta de txuleta.
JATETXEA: Plaza de la Trinidad. Especialidades: Pintxo de foie, Pintxo de txuleta. Ambos TOP!
CENTRO:
 
ALEX:Calle Larramendi 10. Especialidades: Brick de morcilla, Morcilla de txipirón.
CIABOGA:Calle Easo 9. Especialidades: Platillo de patatas con pimentón.


 
También podéis visitar restaurantes de lujo:
 
Mugaritz: http://morroexquisito.blogspot.com.es/2014/09/mugaritz-jueguen-comer-o-coman-jugando.html
 
Elkano: http://morroexquisito.blogspot.com.es/2014/09/restaurante-elkano-getaria-guipuzcoa.html
 
 
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Restaurante Elkano (Getaria, Guipúzcoa): Pescado del que no rechazan ni los niños!

 
Ya nos habían calentado las orejas con que había un asador en Guetaria (cerca de Zarautz) que era fenomenal, pero toda buena crítica se queda corta después de probar el Restaurante Elkano. No es un restaurante sofisticado, ni glamouroso, ni pretende ser lo que no es. Es un asador en el que antes de entrar pasas por delante las brasas y el cocinero te saluda, todo naturalidad. Es un restaurante en el que el primer comentario que oyes proviene de un extranjero que le dice al “maitre” que ayer había estado en el restaurante Arzak y se preguntaba porqué éste tenía 3 estrellas Michelin y Elkano ninguna. Lo mejor, la respuesta del maitre: “Las estrellas están en el cielo, y nosotros cocinamos pescado en la tierra”. No es cocina innovación. Simplemente materia prima y sublime ejecución. Sin duda, el mejor rodaballo que hemos probado nunca. Ah, y no olvidéis los postres.
 
Nos lanzamos a picotear unas medias raciones y luego a tomar ese rodaballo del que tanto nos habían hablado. De entrantes tomamos el micuit de foie con mermelada de manzana, “cocotxas” en 3 texturas y txipirón encebollao. El micuit de foie nos pareció espectacular, ración consistente y buena calidad. No obstante, el txipirón y las “cocotxas” eran insuperables. Ambos con el aroma de brasa y un sabor brutal. Las “cocotxas” no las habíamos probado nunca y la verdad es que es un corte del pescado muy tierno. Nos las sirvieron en 3 texturas, una plancha, otra rebozada y la última en salsa verde. El txipirón encebollao se salió. Nunca habíamos tomado un chipirón cocido a leña, y le cambia incluso el color. La cebolla que lo acompañaba también era fuera de serie. Delicioso.
 
 
 
 
 
El tan esperado Rodaballo a la brasa. Nos habían dicho y habíamos leído que era el mejor rodaballo de España, pero no nos lo acabábamos de creer. La verdad es que el arte de cocinar pescado, o lo tienes o no lo tienes. Obviamente es infinitamente más difícil cocinar un pescado al horno con sus verduritas y demás, que frito o a la brasa. Pero el riesgo de que el pescado te quede soso e insaboro, o duro, es mucho mas elevado a la brasa que al horno con sus cositas. Sin engañar a nadie, el rodaballo de Elkano es el más delicioso que hemos tomado nunca. Tierno, con su propio juguito post cocción…en fin, una pasada.
 
 
 
 
De postres. Habíamos leído sobre el helado de queso, no nos lo podíamos dejar pasar. Por otro lado, nos llamó la atención el couland que se había pedido el vecino extranjero amigo de Arzak 20 minutos antes, y de carta también nos pareció interesante la torrija.
 
El helado de queso nos lo sirvieron a la temperatura perfecta. Aquél punto de helado en que no queda ni frío ni blando. Sabor increíble, como si estuvieras tomando la clásica tarda de queso de Guipúzcoa, y el puntazo final es que la ración es considerablemente grande.
 
 
 
El couland y la torrijano estaban a otra liga muy distinta al helado. Temperaturas y texturas excelentes. Quizá son postres más conservadores, pero creemos que a veces tiene más valor no arriesgar tanto en postres “locos” y asegurar el tiro haciendo a la perfección un couland, una tarta o cualquier otro postre más convencional.
 
 
 
Podríamos concluir la crítica al restaurante Elkano siguiendo el argumento expuesto en los postres. Muchas veces, para triunfar no hace falta ser un genio, ni un artista. Simplemente trabajar mucho y persistir en aquello que sabes hacer bien, día a día, año a año. Y creo que esta es la clave del éxito del bocaoreja del restaurante Elkano, un éxito en el que no le hacen falta estrellas Michelín para tener el restaurante lleno de extranjeros buscando los mejores restaurantes de Guipúzcoa. Muy recomendable! 
 
Restaurante Elkano
Herrerieta Kalea, 2, 20808, Getaria, Guipúzcoa
Telf: 943149924
 
Precio por persona: 80 euros (Vino incluído)




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Mugaritz: Jueguen a comer o coman jugando.

Que bien nos lo pasamos en Mugaritz. Fue toda una experiencia, mitad juego, mitad comida, un no parar de sensaciones distintas, algunas buenas y otras geniales, pero todas rozando la excelencia. Para quienes no conozcan el restaurante, muchos dicen que Mugaritz es la nueva meca de la cocina creativa desde el cierre del Bulli (salvando las distancias con DiverXO que aún no lo conocemos). A a parte de eso, Mugaritz se distingue por sus dos estrellas Michelín y su posición Top10 en la lista “The 50 Best Restaurants”, una de las muchas perlas gastronómicas de Guipúzcoa.
 
Andoni Luis Aduriz ofrece a sus comensales un menú único, inimitable y personalizado, tratando de llegar a la persona y de crear esa sensación de exclusividad. Diariamente se elabora un menú distinto y el comensal no sabe lo que va a comer, por este motivo decimos que es único e inimitable. Nos encantó la idea, igual que todo el menú. 20 platos, en 4 horas de estancia en el precioso restaurante. El trato al cliente es impresionante, sabiéndose adaptar a todos, son capaces de echarse unas risas con una mesa con jóvenes y tratar como reyes a los más veteranos. Pero el detallazo es la entrada en la cocina donde nos recibió Vicenç Sagarra, ayudante de Aduriz y nos tuvo 10 minutitos contándonos la filosofía y misión del restaurante y contándonos como funcionaba el servicio. Solo podemos agradecerles el detalle, ya que no nos lo habían hecho nunca.   En definitiva, podemos afirmar que es uno de los restaurantes más especiales a los que hemos estado nunca y lo recomendamos intensamente.
 
En Mugaritz todo es un juego, a veces de sabores, a veces de experiencias y alguna vez de forma literal. ya de por sí, su nombre Mugaritz ya es un juego de palabras: “Muga” en Vasco significa “límite” “frontera”, en referencia a que el restaurante se encuentra entre las localidades de Errenteria y Astiagarraga; y “Aritz” que en Vasco significa “Roble”, y es que tienen uno enorme en medio de su jardín. Y con esto, vayamos al menú.
 
Empezamos con los primeros platos previo aviso de que comeríamos con las manos, como niños o animales. Rábanos embarrados con salsa de tomate de sabor muy fresco, láminas de trufa de verano con aliño de ajo y boletus, lámina de apionabo hervido con una crema de ave y una flor de cebollino en tempura.
 



 

 
Después de estos 4 entrantes, una tostada rústica con panceta que estaba espectacular y a la cual no encontrabas para nada la textura de la panceta, y un consomé de hoja santa(hierva procedente de Méjico) con helado de melón. Después de estos, turrón fermentado de avellanas: salado y con aroma a pimienta y a avellana, y el último de estos entrantes que se comía con las manos: crema de piñones y malta. Qué como comímos la crema si no teníamos cubiertos? Nos pidieron que cogiéramos esta especie de flor verde que había decorando la mesa y la untáramos. La flor verde era teff, un cereal procedente de Etiopía. Muy curiosos estos 8 primeros entrantes manuales.
 
 



 

 
A continuación nos sirvieron una espuma con sabor y trozos de anguila y flores. Las flores le daban un toque dulce que estaba potenciado por el el dulce del tenedor. Hecho de azúcar y comestible, el tenedor potenciaba aún más lo exótico y bizarro del plato.
 
 
 
Seguímos con otro plato especial. El servicio nos comentó que ibámos a jugarnos el siguiente plato a los chinos, y que el ganador tendría premio. Nos repartieron una bolsa con 3 huesitos dentro, uno para cada uno, y quién acertara el número de huesos que había en total encima de la mesa, pondría caviar encima del pan de vidrio con espuma láctea. Como observaréis, en este caso, nosotros no ganamos.
 
 
 
 
El txangurro no podía faltar. Praliné de cacahuete con txangurro y esencia de calabaza. Mezcla extraña, pero deliciosa. El txangurro, o buey de mar, es un fruto del mar delicioso; en sí es seco, por eso siempre es mejor mezclarlo con cremas o mayonesa. En este caso, con el praliné de cacahuetes y la calabaza estaba de muerte.
 
 
Nos tocaba currar, otro juego. Nos trajeron un mortero relleno de maíz, pimienta sin moler y un poco de panceta, y venga, a picar! Cuando ya teníamos aquello bien picadito nos trajeron unas gelatinas de flores, y a picar y dar vueltas un poquito más, hasta conseguir una pasta uniforme. A partir de allí, a mojar pan. Delicioso.
 



 
 
A continuación ya íbamos a por los pescados y carnes. Empezamos con un besugo con hierbas del litoral. Una crema al pilpil acompañaba el pescado junto con unos crujientes de cebolla y unos mini espárragos trigueros. Suave y fresco, no podía ser menos. Tocaba una carne, y os parecerá extraño, pero un tomate “cor de bou” con salsa de callos fue nuestra primera “carne” del menú. Intenso a la vez que ligero. Estábamos temblando del temor de encontrarnos el típico platazo de callos, pero con la sospecha de que volverían a sorprendernos.
 

 

 
Esto no se acababa nunca, nos quedaban aún 3 platos fuertes. Crema catalana de pollo y langosta. Una mezcla de pollo y langosta mezclados con una crema intensa de pollo con textura a crema catalana dentro de un vaso de cerámica. Pura reproducción de la crema catalana. Lo que mas nos impresionó fue el tostado que imitaba la parte de azúcar quemado de la crema catalana. Este consistía en una crosta de la piel de pollo. Estaba espectacular.
 
 
 
 
Quedaban dos, la tostada con crema con bacalao con aroma a café, que era muy ligera a diferencia de lo que de entrada podía parecer y la chuleta con queso azul. Pero donde estaba el queso azul? No estaba físicamente, pero sí estaba presente. El truco estaba en que la carne, previopaso a ser cocida, había estado curada en queso azul, dando un aroma a queso suave y delicioso.
 

 

 
 Nos quedaban los postres por delante, en general la comida nos había sorprendido mucho, muchísimo, y las expectativas para los postres eran considerables. Empezamos con la Stracciatella. Todos la conocemos en forma de helado, pero en este caso nos la tomamos en forma de bizcocho. Pesado y empalagoso, pero sorpendente. En el segundo postre jugaron con el nitrógeno, congelando un agua de hierba Luisa que contenia un buen pedazo de melocotón dentro. Muy buen sabor, pero difícil de comer.
 

 

 
Como se puede observar, ya hemos puesto un par de pegas a los postres. Y ahora va la más grande. Algo que consideramos un error. El tercer postre fueron higos asados con una conserva marina. Conserva marina, sí, erizo. En el interior del higo cocido, que estaba muy bueno porque conservaba la dulzura, nos encontramos erizo de mar. Desde nuestro punto de vista, difícil combinación, y consideramos que era más un aperitivo que un postre.
 

 

 
Faltaban, dos buenos dulces. Tartaleta de fresas con nata en la que la fresa era en forma de sirope y la nada de espuma. Buenísima. Nos hubieramos comido 20 de esas. Y por ultimo, titulado “rayando lo imposible”, un canutillo de crema delicioso al cual le tienes que rayar de una piedra (de azucar solidificado) su propio azucar glasé. Otra sorpresa graciosa, y ambos dulces estaban deliciosos!
 
 

 

 
Los petit fours con los cafés vinieron en una presentación majestuosa, en forma de 7 pecados capitales, y teníamos que ir adivinando que pecado se correspondía a cada bombón. Adivináis cual nos gustó más?
Para concluir, y no obstante la objeción mostrada en los postres, Mugaritz fue una de las experiencias más increíbles que hemos vivido, dentro y fuera de un restaurante. Fue un juego comer su menú, por este motivo nos gustaría concluir afirmando que nos lo pasamos como niños. Animamos a todo amante de la cocina contemporánea que planee una visita allí, vale mucho la pena.
 
 
Restaurante Mugaritz
Aldura Aldea 20
20100 Errenteria (Guipúzcoa)
Telf: 943 52 24 55
 
Precio: 220 euros por persona (vino incluido)
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Oliver Glowig: Estrellas Michelin de Roma elaboradas con algo más que Pasta.

Hemos aprovechado nuestro viaje vacacional para visitar una de las joyas gastronómicas de Roma: Oliver Glowig. Este es un restaurante que para muchos de vosotros será completamente desconocido, la cual cosa no es habitual entre nuestros lectores. Esta vez os invitamos a conocer un restaurante situado en el jardín del Aldrovandi Hotel, en la prestigiosa Villa Borghese de Roma. Oliver Glowig, a la vez que es el nombre del restaurante es también el nombre de su chef. Éste, de origen alemán brilla por la precisión y la eficacia con la que trabaja el producto. Su cocina es principalmentemediterránea, pero como no, no se olvida del producto nacional del país, la pasta. Su servicio es excelente, y la elegancia del restaurante roza la perfección. Por todos estos motivos esta galardonado con dos estrellas Michelin.
El menú es sencillo, aparentemente más breve y sencillo que el habitual en los restaurantes estrellados españoles en los que se tiende a encontrar unos aproximadamente 10 platos, salvando las excepciones. En Oliver Glowig nos sirvieron 5 platos, con entrantes y postre. La clave del asunto es que los platos son más “consistentes” con más de 3 cucharadas, aspecto difícilmente apreciable en los restaurantes morro exquisito de España.
 
Empezamos la noche con unos entrantes que consistían en una mini hamburguesa de carne de waygu, una bruschetta de jamón y una “croqueta” de erizo de mar. A continuación y también como entrante nos sirvieron una ensalada de origen Siciliano que consistía en una mezcla de anchoa, aguacate, y manzana. Fresca y apetitosa para ir haciendo boca para la cena.
El primer plato fue una ensalada fría de fruta y verduras con base de tomate asado. Primera lanza a favor de la cocina mediterránea por parte del chef alemán. Producto crudo o semi-crudo, con un chorrito de aceite. Viva la sencillez.
 
A continuación nos sirvieron el plato glamuroso de la velada. Base de crema fría de lechuga romana, con ostra, pasta fresca y caviar. También sencillo, pero con mucho componente. Sabroso, arriesgado pero con resultado excelente. Os sorprenderá lo que ahora os diremos, pero nos alucinó la crema fría de lechuga fresca, tenía una textura muy cremosa, a pesar de que de primeras pensamos que sería mucho más líquida y menos sabrosa. Brutal.
Era hora de platos más consistentes. Tortellini de bacalao con espuma de tomate, aceite y oliva deshidratada. Quizá este fue el plato que nos pareció más flojo. No por la intención, sino por la ejecución. La pasta con el bacalao era buena idea, pero el bacalao estaba seco y un punto salado, quizá hubiera sido mejor idea cocer el bacalao para hacer el relleno. La espuma y la aceituna a la altura de nuestras expectativas.
Quedaban los dos principales, pescado y carne. Rodaballo y pichón. El pescado perfecto, al horno, con una base de crema de apio, guisantes y trufa. Y por otro lado, el pichón estaba espectacular. No somos muy fans de las aves, pero esta vez nos encantó. Con foie y acompañado de una crema de cebolla. Genial.
 
De postres, un mundo. Nos trajeron de todo. Empezaron con un sorbete de tomate con aceite y gelatina de estrágalo. Fresco y digestivo. A continuación, una tarta de chocolate que combinaba distintas texturas y temperaturas. Y a continuación los mil y un petit fours. Acompañamos foto porque en caso contrario no acabaríamos de explicarlos.
Para nosotros era la primera experiencia en un restaurante con estrellas Michelin internacional, y de lo que salimos realmente sorprendidos fue de la diferencia en el estilo. Si es verdad que se sigue un mismo patrón de calidad, de cuidado y mimo del producto, pero el estilo fue completamente distinto. La verdad es que fue una gran experiencia.
 
Oliver Glowig
Via Ulisse Aldrovandi, 15
Roma
info@oliverglowig.com
 
Precio: 200 euros por persona (vino incluido)
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Restaurante Shanghai, una gran experiencia asiática en Barcelona

La semana pasada fuimos a visitar el Restaurante Shanghai de Barcelona. Probablemente sea el mejor restaurante chino de Barcelona. Venden un concepto de cocina fusión chino-mediterránea y está situado en la calle Bisbe Sevilla, a lo alto de Barcelona. Está consolidado como uno de los mejores restaurantes de su zona, y es tremendamente frecuentado por las celebrities de Barcelona como muestran en las fotos de la entrada.
 
Nosotros, como ya es habitual, nos dejamos aconsejar por el servicio a la hora de pedir, aunque teníamos un par de recomendaciones de “amiguetes”. Josep Maria Kao, el chef del Restaurante nos sacó los “must” de su restaurante, separando la cena en dos entrantes, dos primeros y un segundo a compartir. Además, el servicio estuvo muy pendiente de asesorarnos en todo momento y explicarnos qué íbamos comiendo.
 
Los dos entrantesconstaron de Jiazou y Wanton. Ambos son lo que los “no asiáticos” conocemos como empanadillas, y la diferencia entre ambos reside en la forma en la que están cocinadas, unas fritas y las otras al vapor. A nuestro parecer, no es un plato que haga lucir mucho la materia prima que se encuentra dentro de la empanadilla, especialmente en la frita, porque se corre el riesgo de que la fritanga se coma el sabor del interior. En este caso, y como era de esperar, fueron ambos excelentes. Jiazou de ternera i jiazou de gambas, al vapor i brutales. Por otro lado, el wanton, acompañados de menta i muy crujientes y sabrosos, fueron de pollo por un lado, y de carne y gambas por otro. Muy recomendable para empezar picando algo.
A continuación compartimos dos primeros que a nuestro parecer fueron espectaculares. En uno la sencillez y en otro la calidad. Primero, unas judías con pollo con salsa de soja que estaban brutales. Sencillo, pero ejecutado de forma excelente. La judia “al dente”, mezclada con el pollo y ensalzado fantásticamente con una soja deliciosa. A continuación nos trajeron lo que nos habían dicho que es el plato estrella del Shanghai, los fideos chinos con huevo poché, rossinyols i trufa. Salió el chef Kao de cocina para presentar-nos el plato, le pegó un meneíto para escarchar el huevo y él mismo nos emplató los fiedos. El olor a trufa invadió la mesa y la cremosidad y el sabor a rossinyol era espectacular. Si visitáis el Shanghai, es imprescindible probarlos.
Ya por último, y como plato principal el Pato Pekín. Es otro de los “must” del Shanghai. No somos mucho de restaurantes chinos, pero obviamente fue pegarle un bocado al pato que nos sirvieron y instantáneamente nos dimos cuenta de que era el mejor pato Pekín que nos habíamos comido en Barcelona. Crujiente por fuera, tierno por dentro. Sabroso, i acompañado de las clásicas tortas, cebollino y aquella salsa con la que acompañan el pato Pekín habitualmente. De verdad, si sois fans el pato Pekín del chino de debajo de casa, no dudéis probar este, os fascinará.
De postres. En primer lado, tomamos el plátano frito con chocolate. Muy rico, pero muy normal. En cambio, el segundo postre es otro must. Bolitas de manzana caramelizadas. No os preguntéis ni como ni qué, simplemente echan unas bolitas en un vol lleno de “x” y de allí pescan unas bolitas de manzana con crosta de caramelo. No cocción, no fritura, no vapor…no se pregunta, se comen. Buenísimas!
En conclusión la visita al restaurante Shanghai fue una gran experiencia, no lo conocíamos, y de sobras en el ranking de restaurantes chinos de Barcelona se sitúa en el numero uno.


Restaurante Shanghai
Bisbe Sivilla 48, 08022 Barcelona
93 211 87 91

 info@restaurante-shanghai.com

Precio: 58 euros por persona (vino incluído)
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Taktika Berri. Quizá el mejor vasco de Barcelona!

Hace tiempo que tenemos entre ceja y ceja recomendar Taktika Berri. Somos fieles clientes de este restaurante: por su calidad, su sencillez, el excelente trato y la siempre garantía de éxito. Para todo: Negocios? Taktika. Celebración? Taktika. Comilona? Taktika.
 
Para quienes no lo conozcan, Taktika Berri es un restaurante vasco situado en pleno centro del barrio de l’Eixample de Barcelona. Quienes lo conozcan sabrán que los pintxos de la entrada son brutales, aunque te tengas que zurrar con todo el mogollón de gente para zamparte uno, y sabrán también que si quieren comer tranquilos un buen txuletón o un pescadito de primera, tendrán que reservar con antelación, tanto para comer como para cenar. No pidáis carta, yo no la he visto nunca, confiad en vuestro paladar cuando os digan lo que tienen aquél día. Todo está de fábula, y doy fe de que os va a encantar.
 
Recomendación personal, compartid unos entrantes y txuletón o pescadito detrás. La bodega también es excelente. En fin, que os comento nuestros “must” del Taktika Berri.
 
A compartir es imprescindible la Ensaladade Txangurro y la de Bonito con tomate. Las dos brutales. Frescas, bien de aceite, muy muy sabrosas.
Tortillas. Impresionantes. Blanditas por dentro y de gusto exquisito. Nuestra preferida la de bacalao, que es la que tomamos la ultima vez. La de patatas también vale mucho la pena.
Entramos en materia, y ya para acabar de picar. Jamoncito, siempre exitoso, y las almejas. Imprescindibles. Y no extremadamente caras!
De segundos, tienen toda clase de pescado y de todos los estilos posibles. Si tenéis debilidad por alguno en concreto, pedidlo, todo es excelente. Nosotros tomamos tronco de merluza al estilo santurce y bacalao encebollao.
Pero lo que para nosotros es la estrella, es el txuletón. Básico y sencillo. Pero tienen mucha clase en la ejecución. Como a todos nos gusta: Tierno por dentro y durito por fuera. Éxito asegurado.

 

 
Postres caseros y también a la altura. Canutillos de crema, pastel de queso, milhojas con nata…todo excelente.
 
Probadlo!
 
 
Taktika Berri
Carrer Valencia 169 (con Muntaner)
08011 Barcelona
Telf. 934534759
 
Precio: 40-50 por persona. Vino incluido.
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